Sofía.
—¿Sofía? ¿Sofía me escucha? —yo podía escuchar, pero me costaba muchísimo abrir los ojos.
Incluso sentía una presión en el pecho, y la falta de aire.
—¿Sofía, me escucha?
El aliento me golpeó de forma inmediata, y tuve que aspirar el aire.
—Tranquila… puede toser con calma… poco a poco… —abrí mis ojos lentamente.
Estaba rodeada de cables en mis brazos, tenía una cámara de oxígeno en mi boca, y a mi alrededor había muchos rostros con tapabocas, observándome.
—Gael… —mi voz solo sali