Genevieve cada día estaba peor y más con la presencia de Emir Aksoy, que había llegado a España, y verla con su vientre abultado, creció en él la duda de que ese bebé fuera suyo.
— Tu no puedes hacerme esto Emir, soy una mujer comprometida y este hijo no es tuyo.
— Está bien, cuando nazca el bebé le haré una prueba de ADN así te dejaré en paz.
Caminó para subir las escaleras, Emir la agarra del brazo atrayendo la a él, el cuerpo de Genevieve se estremeció al sentir esa cercanía, no podía negar l