Mundo ficciónIniciar sesiónEl infierno y la tierra están separados por razones que solo comprendes cuando empiezan a sangrar uno en el otro.
La primera grieta apareció justo encima de mi cabeza, una fisura negra que se extendía por el aire mismo como si la realidad fuera cristal agrietándose. Por ella se derramó algo que no era luz ni sombra, sino la ausencia de ambas. Un frío que mordía más profundo que el hueso, más profundo que el alma.
—Mami, ¿lo ves? —Valdís alzó su rostro hacia la grieta, sus ojos brillando con una excitación que me revolvió el estómago—. Los muertos quieren venir a jugar.
Dios santo, ¿qué he hecho?
El portal que había abierto para traer de vuelta a Valentín y Helena se desmoronaba. Los pilares de energía que sostenían la conexión entre mundos temblaban como árboles en una tormenta,







