63

Ser violada no siempre implica fuerza física; a veces es ver tu cuerpo moverse sin tu permiso.

El control se desvaneció de mis extremidades como arena entre los dedos. Un segundo estaba de pie junto a la ventana, contemplando los jardines del palacio, y al siguiente me convertí en prisionera dentro de mi propia carne. Mis músculos obedecían órdenes que no había dado, mis labios se curvaron en una sonrisa que no era mía.

No.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP