Mundo ficciónIniciar sesiónDamián...
Mi esposo se había quedado donde estaba, de pie en el mismo lugar donde había estado congelado. Sus manos colgaban a los lados, inútiles. Su rostro era máscara de piedra, pero podía ver las grietas en los bordes. El guerrero legendario, reducido a espectador impotente de atrocidad contra su familia.
Synthesis observaba todo esto con expresión de satisfacción profunda.
—Hermoso— murmuró la entidad. —Absolutamente hermoso. Así es como se rompe una familia. No con







