Mundo ficciónIniciar sesiónCriar a encarnaciones de fuerzas primordiales disfrazadas de tus bebés es descubrir que el amor maternal tiene límites y acabas de pasarlos todos.
Los miraba dormir en sus cunas improvisadas —cajas forradas con sábanas de seda porque nadie había anticipado que necesitaríamos cunas tan pronto— y sentía algo retorcerse en mi pecho. No era amor maternal puro. Era una mezcla nauseabunda de terror, fascinación y algo que se parec&







