Mientras tanto…
Eliza salta de la cama cuando su alarma comienza a sonar sin parar y de manera estruendosa. Luciano la sigue al también ponerse de pie en un salto y mirar hacia todas partes algo agitado ante el escándalo.
Cuando el rubio capta que el ruido proviene de un pequeño aparato el cual es muy parecido a un reloj, lo agarra y lo tira al piso.
Eliza palidece ante lo visto pero luego bosteza y camina hacia él para agacharse y recoger el despertador.
—¡No tires mis cosas! —Espeta soñolien