————Al día siguiente————
Había sido una noche horrible, y la más dolorosa desde que llegué a esta casa. No pude conciliar el sueño, así que hoy me sentía agotada, física y mentalmente. Sin embargo, tenía que reponerme, y sonreirle a mi pequeña.
Como todas las mañanas de escuela, la ayudé a arreglarse, a revisar que sus útiles estuvieran completos, y a desayunar. Luego venía la parte que más me costaba, despedirme de ella.
—Te amo mucho —le dije abrazándola con fuerza.
—Yo también te amo Daphne,