Mi sorpresa se convirtió en rabia rápidamente, al ver cómo Belinda se le insinúa a Damián. Esta más que claro que le gusta; no se ha despegado ni un segundo de él. A pesar de que le está presentando a los empleados, ella sigue enganchada de su brazo y aprovecha cualquier oportunidad para acariciarle el cabello e incluso su cuello.
—Bueno, Belinda, este sería todo el personal, y ya conociste previamente al chófer. Si tienes alguna inquietud, te recomiendo hablar con Olivia, ya que es la encargad