STEFANY CARSON
Mi rutina continúa sin cambios, tan aburrida como siempre y mi depresión es mi fiel compañera sin remedio. Los pensamientos suicidas no dejan de llegar con frecuencia y me duele el corazón solo de imaginar cuánta gente lucha por tener un día más de vida, mientras que yo fantaseo con no volver a despertar ni a sentir dolor.
Se que tener espejos me daña, pero aún así no dejo de mirarme y señalar mis defectos aún con la ropa puesta. No sé por qué sigo del mismo modo, pero no puedo