Capítulo 52. Fabio al límite.
El sonido de su teléfono vibrando sobre la mesa perforó el denso silencio de la habitación.
Fabio se encontraba con la cabeza entre las manos, sin poder contener la desesperación que le corroía por dentro. Repasando una y otra vez las imágenes borrosas de las cámaras de seguridad del hospital.
No había pistas concretas, no había rastro, solo la certeza de que su hijo estaba en manos de una mujer peligrosa.
Cuando vio el nombre en la pantalla, su estómago se hundió.
"Hospital Central".
Atendió