Capítulo 46. Una nueva razón para vivir.
Aunque Fabio intentó mantener la calma, no pudo evitar que su cuerpo entero se pusiera en tensión.
Belinda respiró profundo, su mente, procesando lo que estaba ocurriendo.
—Aún faltaban algunos días —susurró, con el temor pintado en su voz.
Fabio la sostuvo por los hombros y la obligó a mirarlo a los ojos.
—Todo saldrá bien. Además, recuerda que el médico dijo que a veces algunas primerizas se podían adelantar. El bebé ya está bien, no tienes nada que temer.
Aunque habló con seguridad, la verda