Capítulo 47. La pesadilla comienza.
El hospital era un caos de luces blancas, pasos apresurados y murmullos de médicos y enfermeras que iban y venían en la unidad de maternidad. Todo estaba bajo control, o al menos eso creían.
Nadie notó cuando una mujer con una sudadera gris con capucha caminó por los pasillos, con la cabeza gacha y el paso calculado.
Ady sabía lo que estaba haciendo.
Llevaba un par de días observando el lugar, aprendiendo los movimientos del personal, memorizando los cambios de turno, las rondas de los guardia