El día estaba espléndido, nada comparado a lo que fue el anterior, el sol brillaba desde la ventana de la habitación de Bianca, con lo iluminado y hermoso que estaba el día, no había ni un rastro de la lluvia que habían caido la pasada noche, ella se levantó de su cama, cuando el sol pegó en su rostro, se sentó, y recostó su espalda en el respaldo de la cama, envuelta entre sus sabanas blanca de algodón, recordó lo sucedido la noche anterior en la casa de su jefe, y se quiso torturar al instant