Lorenzo y Estefy no sacaban su mirada de Bianca al verla extasiada con su cabeza metida entre aquellos textos que tenía en sus manos, sus ojos abiertos y el gesto en su ceño, demostraban el asombro que sobrecogió a aquella mujer al enterarse de aquella noticia.
Bianca se levantó de la silla apretando los papeles con fuerza –no, no, esto es una pesadilla –agregó Bianca y dio una vuelta, quedando de espalda a Estefy y Lorenzo
Su amiga se aproximó hasta ella, intentando tener un poco de claridad s