¿Qué dices Marian? ¿Me hablas en serio? Sorprendidísimo preguntaba Josué
¡Claro que te hablo en serio!, aquí el de las bromas eres tú, sonriente decía Marian al tiempo que tiraba sus brazos al cuello de Josué.
¡Marian! ¡Amor! ¡Qué alegría!, otra vez embarazada, me volverás a convertir en padre, ¡Que emoción!; quizás ahora nuevamente tengamos un niño y se nos haga la parejita.
¡Si! Probablemente tengamos ahora un niño, me gustaría mucho, aunque realmente el lugar de Josué jr. “No lo ocupara nadi