Llevé a Sara a la casa. Que bueno que había limpiado estos días mi apartamento de todo lo relacionado con Marcos.
Le preparé un desayuno sencillo y preparé un platillo igual para mí.
—Muchas gracias Dory, eres increíble.
—Es solo un desayuno.
—No me refiero a eso. Si no por todo lo que has hecho por mí. Desde ayer te has convertido en mi ángel y eso que solo me has visto una sola ocasión.
Lo que ella no sabía es que la conocía más de lo que ella pensaba.
—Sara, le pedí a tu hermano que vin