Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
—La idea es precisamente esa, mi amor. —gruñó ella, y el sonido de su voz, cargado de malicia, hizo vibrar todo mi cuerpo. Sus uñas arañaron mi piel, creando un rastro de escalofríos que subió hasta mi espina dorsal.
Volvió a envolver mi miembro con su mano; la presión de sus dedos me hizo soltar un gemido bajo. Sus labios se acercaron y, con un deseo aún más intenso, más voraz, me abarcó, chupando con una fuerza que me hizo arquear las caderas. A cada movimiento, aumentaba el ritmo, más fuerte, más rápido, más insaciable, y yo simplemente no podía dejar de sentirla en mí.
Rugí bajo, guiando el ritmo con las caderas, la mandíbula apretada, el control escapándose entre mis dedos. Las ganas de arrancarme la venda y ver su rostro, sonrojado, devor&aacu







