Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: AIRYS
— Atiende a mi llamado, consagrada. — Su voz resonó como un trueno contenido, y entonces su cuerpo cambió ante mis ojos. No parpadeé. No me atreví a apartar la mirada.
En un instante, la mujer desapareció, y en su lugar surgió una loba colosal.
Blanca. Brillante. Majestuosa.
El aire a su alrededor vibró. Era palpable. Un campo de pura energía se expandía con una fuerza brutal. La nieve pareció dudar en el aire antes de tocarla. La tierra bajo sus patas tembló sutilmente, como si el mundo reconociera quién estaba allí.
Tragué saliva, dando un paso atrás de forma instintiva. Los ojos de la loba eran dorados, como barras de oro, casi translúcidos, con una luz ancestral ardiendo en sus profundidades. El aura que emanaba era abrumadora. Era… divina.
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