Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
— Una vez, aquí, en esta cabaña... dijiste que querías que te mostrara todo lo mío. — Hablé sin pudor, con la voz arrastrada, perversa, tomando el aceite corporal comestible que se calentaba junto a la chimenea. El frasco tibio resbaló en mi mano mientras observaba cada una de sus reacciones, quieto, dominante, listo para corromper hasta el último vestigio de control.
Airys me miró con







