POV: AIRYS
— ¡No! — grité, corriendo hacia el niño, pero algo me hizo detenerme.
Símbolos brillantes surgieron alrededor de la canasta. Un rugido profundo sacudió el ambiente, el suelo tembló bajo mis pies. Cadenas gruesas emergieron, envolviendo la pequeña cesta, como si la protegieran. Y entonces… el bebé volvió a llorar, un sonido agudo y desesperado.
La puerta del templo explotó, rompiéndose en pedazos. Los rugidos reverberaron, seguidos por rugidos amenazantes que me hicieron estremecer. M