C341: SABRÁS LO QUE TE CONVIENE.
Rayborn permaneció tendido en el suelo durante un instante, aturdido por el impacto, y al alzar la vista se encontró frente a la imponente figura de Asherad.
Sus ojos se abrieron con sorpresa, incapaz de ocultar su desconcierto ante aquella irrupción inesperada.
—A-asherad. ¿Tú aquí?
Asherad mostró los colmillos a escasos centímetros de su rostro.
—He venido por mi hijo.
—Asherad, primero debemos hablar —comenzó a decir, apresurado—. Es importante que entiendas que…
No logró terminar. Asherad l