Tanto Gael como Damián quedaron completamente petrificados, con expresiones de auténtico desconcierto en el rostro. La noticia de que la boda se celebraría en dos días no solo los sorprendió; los dejó verdaderamente atónitos.
Gael fue el primero en intentar hablar, todavía con el asombro reflejado en sus ojos.
—Pero… Alfa…
—Tu traje de boda ya está listo. Me basé en las medidas de la ropa que usaste en tu fiesta de compromiso —expuso Rayborn. Luego desvió la mirada hacia Damián, observándolo c