C263: PUEDO TOCAR TU CORAZÓN.
El cambio en la expresión de Nayla fue lento, pero evidente. La luz que brillaba en sus ojos comenzó a apagarse poco a poco, y su sonrisa, que momentos antes era tan abierta y alegre, se fue desvaneciendo hasta convertirse en una línea recta de tristeza. Sin embargo, a pesar de todo, no parecía sorprendida.
—¿Cancelar el compromiso? —repitió.
—Solo usted puede hacerlo —explicó Gael—. Yo ya lo he intentado, pero no lo logré. Señorita, se lo dije a su padre, y ahora se lo digo a usted: no quiero