Cierta noche, Oliver había encendido una fogata en medio del bosque. Las llamas crepitaban suavemente, ofreciendo no solo algo de calor, sino también un poco de luz en medio de la oscuridad espesa. La luna permanecía oculta tras un manto de nubes grises y densas, y el bosque parecía más silencioso de lo habitual.
Horas antes, Oliver había cazado un venado. Ambos podían alimentarse perfectamente de carne cruda, pero esa vez la nostalgia por algo más hogareño les habían despertado el deseo de com