Mundo ficciónIniciar sesiónAbel
—Disculpé—murmuré al rozar el codo de una mujer al pasar, ella se gira hacia mí y esa mirada desafiante me hace temblar —. Srta. Wilson no la había reconocido.
Ella baja su mirada marrón y no dice nada, como si no tuviera voz.
—¿Se encuentra bien? —pregunté.
Entonces vuelve a alzar esos ojos que me intimidaron al momento.
—A su pequeña no le pasa







