22. EL INSTINTO

Las manos del cazador se aferraron a sus rodillas, mientras sus uñas crecían y cortaban como punzantes navajas la tela de su pantalón. Silver Moon comprendió: la batalla se desarrollaba ahora al interior del sorian con tal intensidad que sus músculos comenzaban a temblar. Su cuerpo estaba rígido sentado al borde de la cama, esperando que la tigresa terminara por matarlo.

En un instante la expresión de Lara se relajó por completo, su respiración se acompasó poco a poco y suspiró: el dolor había pasado. Pero el cazador junto a ella seguía luchando. Sintió cuando las fauces de la tigresa se cerraron sobre su nuca y tiraron de él con suavidad hacia atrás, tumbándolo de espaldas sobre el colchón.

Dominic no hizo ningún esfuerzo por moverse.

Entonces Silver Moon dejó caer todo su peso sobre el cuerpo del sorian: elegía cont

Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo