Dentro del saco de dormir, Mary se acurrucó en posición fetal. Todavía desnuda y cálida, pero sola. ¿Lonnie? ¿Había soñado todo el sexo en una caverna con una escena de hombre lobo? Su ligero dolor y su crudo aroma masculino impregnaron su cuerpo y mantas, proporcionándole evidencia del sexo más caliente que jamás había tenido. Como una mariposa que emerge de su capullo, salió. El aire frío le mordió la piel. Agarró una manta y se envolvió con ella. Lonnie se puso el atuendo militar oscuro que