Lonnie frunció el ceño. Había dos fotos del mismo hombre. Una era una versión más joven con una abundante cabellera castaña y la otra tenía el aspecto que tenía ahora, calvo y con una barba gris recortada. Tal vez tuviera cincuenta y tantos años. Era alto y más musculoso que en su primera foto. Aunque era humano, era casi tan grande como un licántropo. Probablemente estaba bajo los efectos de esteroides. Fuera cual fuese la manada a la que perteneciera, debía de haberle concedido el estatus de