Los ojos de Mary se abrieron de par en par. —Espera. No voy a convertirme en hombre lobo en luna llena—.
Lonnie se rió. —¿Sería tan terrible?— La llevó de vuelta al saco de dormir antes de que sus poderes de calentamiento se desvanecieran y se arrodilló con ella todavía aferrada a él.
—Romper y reformar todos mis huesos no suena agradable—.
Él le apartó un rizo de la frente. —Nuestro turno no es así. Pero no, siempre serás humana.
—Lo siento, no quise ofender—.
—No te culpo. Túmbate—. A lo larg