Ella pensó que el sabor de su sangre agradaba al paladar del lobo, como el rico chocolate o el buen vino. En cambio, para él ella era heroína. —¿Quieres decir que mi sangre es como una especie de droga?—
—Algo así.—
—¿Es decir, si dejaras de tomar Mary Parker, sufrirías síntomas de abstinencia?—
—Sí. Y se vuelven más peligrosos—.
—Ya eres peligroso, ¿no?
—Más que el alfa promedio, porque nadie conoce el alcance de mis mutaciones. Es por eso que tu padre se preocupa por nosotros. —Exhaló un larg