Muriendo De Nervios, Parte Tres.
Cecilia
Llegamos al edificio principal, me baje agradeciendo por su atención al no dejarme caminar tanto y bajo ese sol infernal que hacía que me sudara todo el cuerpo.
Subí como posesa a mi oficina para ver cómo se encontraba mi retoño, solo espero que Clara no se la llevara de paseo a como acostumbra; aunque es una niña muy educada de la que no me fio es de mi amiga, tampoco del hombre ese.
Cuando abrí la puerta la vi recostada en uno de los sillones que tenía mi oficina mirando su tableta