~ALESSIA~
Entré a la casa todavía con el calor del sol pegado a la piel y ese leve olor a cloro que siempre se quedaba después de pasar tiempo junto a la piscina. Venía distraída, recordando lo que había pasado con Maksim la noche anterior, pero en cuanto crucé el umbral y avancé un par de pasos por el pasillo, lo vi.
Estaba allí, de pie, justo frente a mí, como si hubiera estado esperando.
Me detuve.
No de golpe, no de forma dramática, pero sí lo suficiente como para que ese pequeño es