~ALESSIA~
Maksim y yo entramos solos a la mansión de Aldo Valentini y fuimos conducidos por uno de los hombres hasta su despacho.
Aldo estaba sentado detrás de un escritorio ancho de madera oscura, con un vaso de whisky en la mano y una expresión dura en el rostro, que denotaba la rabia que sentía contra nosotros.
Cuando levantó la mirada y nos vio entrar, dejó el vaso sobre la mesa y se levantó de su asiento.
—Así que tú eres Alessia Cardinale, la hija de mi ex buen amigo, Bruno Cardin