— Bebemos - reforcé en plural. — ¡Disculpa, el sabor es terrible!
— Mis ancestros… — Elara suspiró. — Claro que el sabor es horrible. ¿Quién les dio esto? - Miró a su alrededor, buscando al culpable.
— Bueno, el Alfa lo robó de uno de tus camareros, y bebimos - confesé avergonzada.
— Esto era un elixir - Elara se frotó las sienes. — Tomará tiempo hacer efecto, probablemente lo suficiente para que participes en el ritual.
— ¿Elixir de qué, vieja bruja? - gruñó el Alfa impaciente, acercándose pel