— No te atrevas a insinuar que fue intencional. ¡PERDÍ BRUJAS, PERSONAS INOCENTES EN ESE ATAQUE! - Exclamó la anciana desesperadamente.
— ¡Maldita anciana! - Rugió el Alfa en un grito lleno de rabia.
— ¿Harvey? - Susurré con dificultad, llamando su atención. Sus ojos se posaron en los míos, fijos e inquebrantables - Por favor, detén este alboroto. Me está causando más dolor de cabeza.
Elara pasó junto a él y me miró, su amable sonrisa reflejaba preocupación.
— ¿Cómo te sientes, mi niña? - Pregu