36. El mundo bajo sus pies siendo el tormento
Carlo está lo bastante disgustado por la clase de órden que le está dejando bastante en claro Giancarlo Mancini, y aunque quiere responderle con el mismo tono que él consideró altanero, una segunda voz se oye entre ellos y Angelina, pese a estar demasiado dolorida, no puede evitar sentir un gran alivio.
—¡Angelina!
Es Genoveva quien aparece en el cuarto con desesperación. Al ver a su hija, se abalanza hacia ella sin importarle que haya pasado ciento de años desde que vio a Carlo. Su razón primo