Una vez que estaba vestida, con una falda demasiado corta, un top que me estaba bastante ajustado a mis pechos, lencería fina del mismo color que el top, zapatos de tacón de aguja, me pinte con colores suaves, pero que me hacían estar demasiado sexy. Cogi mi bolso marchando del dormitorio hacia el salon, cuando entre los hombres se quedaron mirandome sin saber que decirme, acercándose Aaron a mi
— Vas demasiado atrevida, sube ahora mismo al dormitorio y cambiate — me dijo muy serio
— ¿Qué dices