Frente al espejo, ajusto el vestido rojo, de una sola manga, con una abertura en la pierna. El mismo es el que pienso lleva en la recepción, la misma que la familia de Renzo nos había preparado por nuestro falso enlace.
Los últimos dos días habían sido tranquilos y sin sobresaltos.
Nuestra dinámica se había asentado después de esa discusión, posterior a nuestra noche juntos.
Ambos estamos poniendo todo de nuestra parte, para hacer el mejor trabajo frente a la familia.
Sí. Hay ocasiones en las q