15. Tinta sobre una nueva vida
La advertencia de Daniel quedó suspendida en el aire denso, una última oportunidad para escapar antes de que las puertas del infierno se cerraran a espaldas de Bianca. Él aún sostenía su mano, la calidez de su piel contrastando con la frialdad de las palabras que acababa de pronunciar. Sus ojos, negros como el azabache, se clavaron en los de ella, buscando alguna duda, buscando miedo, buscando una excusa para cancelar todo aquello.
Bianca bajó la mirada hacia sus manos unidas. Vio los dedos lar