Con las manos juntas apoyadas en el escritorio, y frente a él estaba Edmundo, Ace tenía la cabeza gacha. No quería decir nada más, y Edmundo parecía presionarle para que dijera lo que quería oír.
—¡Mira! Lo único que quiero es entender toda la historia
—¿Por qué? ¿Por qué ahora? Eliza murió hace años. Fue un accidente. Esos ladrones no midieron las consecuencias de sus actos y casualmente la mataron.
—¿Fue un accidente? ¿Cómo lo sabes?
Ace suspiró. Era obvio que Edmundo lo estaba presionando t