Mundo ficciónIniciar sesiónLos treinta segundos se sentían como una eternidad comprimida. Tamara miró la mano extendida de Isabelle Russo, luego hacia la ventana donde el sonido de vehículos aproximándose se hacía más fuerte. Su padre estaba en el segundo piso esperando ejecución. Damián en algún lugar desconocido siendo torturado. Su equipo de rescate caminando hacia una posible masacre.
Todos esperaban que eligiera.
Todos esperaban que se rompiera.
En cambio, Tamara sonrió.
Era una sonrisa







