— Espero que estén pasando muy bien — Expuso el socio de Christopher llegando junto a ellos.
— Por supuesto — Ambos hombres se estrechan la mano.
— Estoy teniendo algunas reuniones importantes de negocios, cuando termine disfrutaremos de esta maravilla.
— Claro — Fue la respuesta de Christopher mientras Eda solo se mantenía en silencio. Minutos después continuaron con su recorrido y Christopher tenía algo en mente.
Era una mañana soleada en la isla, la brisa fresca del mar se colaba por las cal