Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo treinta y ocho
Adiós a la maldición de la bruja
*Adriano Di Lauro*
Con el gesto pétreo e ignorando sus chillidos, la saco de la habitación a rastras mientras mi ama de llaves carga la maleta.
— No se te ocurra aparecer en mi casa nunca más —le advierto desde el auto—. Ten mucho cuidado con lo qu







