Capítulo sesenta y tres
Agente secreta
*Stella Di Lauro*
—¿Dónde leches tienes la cabeza? —cuestiona antes de tirar de mi mano para prácticamente arrastrarme hasta el auto—. ¿Es que no has aprendido nada de tus errores?
—Papá...
—Solo una tonta iría detrás de ese delincuente pervertido —continúa despotricando— ¡y yo no tengo hijos tontos! No lo pienso permitir.
—¡Papá, escúchame! —me suelto de su agarre con brusquedad—. Sí voy a ir...
—Atrévete —la expresión se le ensombrece y hasta me