Capítulo sesenta y dos (Primera parte)
Corazón de Cristal
*Stella Di Lauro*
Las piernas me flaquean al mismo tiempo que un par de esposas cubren las muñecas del hombre que amo y entonces, reacciono.
—¡No! —me tiro a su pecho, negándome a dejarle ir.
—Ella...
—¡No! ¡No os lo vais a llevar!
—Estaré bien —asegura él un susurro antes de besarme la frente—. Lo prometo.
Volteo a verle y apenas me da tiempo a besarle antes de que se lo lleven como si fuera un criminal.
Mamá tira de mi mano y me