Podíamos verlo todo... pero nadie podía vernos. Privacidad total. Esta habitación también estaba insonorizada.
Alessio había planeado la trampa perfecta.
Me senté en uno de los sofás y esperé. Alessio también tomó asiento. Una de las chicas entró sin casi nada puesto. Su vestido era tan corto que si se hubiera agachado, su coño habría quedado al descubierto. El escote era bajo, tentador y sexy. Apuesto a que no llevaba bragas ni ningún maldito sujetador, de hecho. El aire acondicionado había re