Mi hermano… aunque fuera un cabrón sin corazón, seguía siendo mi familia. Para un rey, la corona era pesada de llevar. La carga era más pesada que la de un soldado. Aunque sus palabras fueran hirientes, sabía que sus motivos eran los correctos. Quería protegerme, protegernos a todos. Habíamos pasado por demasiado juntos como para que nos separáramos ahora, cuando estábamos tan cerca de nuestro objetivo.
Una elección…
Me dejé caer en la silla cuando mis pies ya no pudieron sostenerme más. Mi cab