Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnthony estaba completamente despistado aquel día. Había conseguido cabrearme, de una manera gigantesca.
Hoy había soñado con ella. Y fue una mezcla de emociones.
Empezó con nosotros, niños, en el centro del salón de su casa. La mesa de póquer, los vasos con whisky, las cartas, estaban allí. Pero sólo éramos nosotros dos. Me miró con esos hermosos ojos marrones y sonrió magníficamen







