CAPITULO 27
Javier y yo teníamos una pésima relación, desde que el había decidido quitarme todo solo por lo que sucedió entre los dos, me di cuenta que me había enamorado de adolescente de una ilusión.
Javier no sólo era un hombre prepotente, era un hombre que solo quería jugar conmigo, quizás que nunca me quiso con la intensidad que yo quise.
Creo que los dos solo queríamos en ese momento estabilidad social, mis padres eran respetados, sus padres eran muy ricos, los dos habíamos sido novios de